Al introducir las nuevas tecnologías en las aulas éstas adquieren una serie de características que configuran el nuevo entorno formativo: pluripersonales, deslocalizados, interactivos y dinámicos, pluridimensionales, amigables, flexibles, individualizados, colaborativos, activos, tecnológicos, mediáticos… En definitiva, que al incluir las Tic los contextos formativos son muy diferentes a los tradicionales contextos formativos. Estos serán más interactivos y dinámicos, se fomentará el trabajo cooperativo y se trabajará con diferentes códigos diferentes al tradicional código verbal.
Este hecho tiene además una serie de consecuencias: el conocimiento deja de ser lento, escaso y estable, el establecimiento escolar ha dejado de ser el canal único mediante el cual las nuevas generaciones entran en contacto con el conocimiento y la información, y que la escuela actual está ya obligada a desarrollar otros saberes y competencias de acuerdo con la nueva sociedad del conocimiento y de la información.
